Una historia de colibríes, gatos y cisnes
Dante GebelLa doctrina externa no altera lo interno; nuevos hábitos no hacen nueva al alma. No se puede hacer de un gato un camarero. Si queremos cambiar de verdad, debemos nacer de nuevo, fortalecidos en el extraordinario amor de ‘cisne negro’ de Jesús. Dejemos de comportarnos, ante los abatares de la vida, como torpes colibríes que revolotean y chocan contra el cristal de una ventana buscando escapar, ignorando que Dios solo quiere guiarnos hacia la salida. ¡Un mensaje para atesorar!
